lunes, 14 de diciembre de 2009

Cómico si no fuera trágico

Que haya jueces tales como el juez Campelo que en una apelación por un juicio de faltas contra una mujer que agredió a la novia de su marido con el que estaba en trámites de separación, se dirija a éste con párrafos con tanta consistencia jurídica como:

"Compartías la vida con tu mujer, tenías una hija, tenías salud y es de suponer que disfrutabas de las condiciones necesarias para vivir una vida normal de agradecimiento a Dios. Sin embargo, apareció en tu vida una mujer mucho más joven que tu esposa, y que tú suponías podía hacerte más feliz. Apareció también el Maligno y te dijo ¿Cómo es que Dios te prohíbe comer de ese árbol? Come y serás como Dios conocedor del bien y del mal. Y tú, como Adán y no obstante ser consciente de los muchos árboles de tu vida que puedes disfrutar, viendo que ese fruto prohibido era apetecible a la vista y bueno para lograr sabiduría, entendida como lo socialmente correcto, te erigiste en decisor de lo que es bueno y malo y comiste del árbol";

digo, que haya jueces así es una cosa propia de la riqueza humana de la vida y de las estridencias propias del ser humano. Siempre tienen que haber y suceder cosas extrañas para el encanto de la vida, pero....

Que el juez no sea sancionado porque el Consejo General del Poder Judicial ha dejado prescribir la sanción es lo que debería fundamentar una huelga de ciudadanos ante la Administración de Justicia, requiriendo una "sanción" a todos los consejeros.

Por lo mismo que deberíamos ponernos en huelga ante el hecho de que el Tribunal Constitucional tal como está, es decir, hecho unos zorros, tenga en su poder el dar una sentencia compleja, difícil y de mucha trascendencia. Claro que los que debieran dimitir son los responsables del desaguisado en el que está la Administración de Justicia. Pero lo pagamos todos. Y que ¡viva la Pepa!

lunes, 28 de septiembre de 2009

6.000.000.000 de euros pendientes

El Alto tribunal Supremo tiene retenidos por "retrasos" todo este capital que debería estar circulando por el sistema económico español.

¿Sabían Uds. que los dos primeros grandes ordenadores que entraron en la Administración española fueron, al mismo tiempo, uno para la Administración de Hacienda y el otro fue para la Administración de Justicia? ¡Qué diferencia de rendimiento se ha sacado a uno y a otro!

¡Y todavía se quejan los jueces de falta de medios! ¿Pues cuánto nos va a costar que de una vez se pongan al día?

Cuando uno lee en El País de 28 de septiembre de 2009 un artículo en el que se afirma que los jueces del Supremo hacen semana de Martes a Viernes..... Cuando la renovación de sus altos cargos cuesta tanto.... que no son capaces de sobreponer sus funciones a los intereses partidistas que los nombran.... ¿Qué podemos esperar de ellos?

martes, 13 de enero de 2009

¿QUÉ VERDAD? ¿QUIÉNES SON ELLOS?

Mi perplejidad y casi angustia se vuelve casi temor cuando leo el escrito del Sr. Tirado, en el contexto en el que está desenvolviéndose el conflicto de los jueces.
¿A quién cree representar para poder decir:
* ¡vamos a decirle al ciudadano la verdad!, y además sin miedo, sin odio.....
* Ahora les toca a ellos?


De verdad que no es que funcione mal la justicia es que con jueces como el Sr. Tirado ya puede haber los medios que se quieran que una persona así no puede impartir justicia.

¿Qué verdad tiene que decir el Sr. Tirado al ciudadano? ¿la suya? o LA VERDAD que el "pobre" ciudadano no sabe conocer y se la tiene que revelar el Sr. Tirado? Y ¿tan peligrosa es la verdad o su verdad Sr. Tirado que tiene que proclamarla sin miedo? ¿miedo a quién? ¿A ELLOS? ¿Quiénes son ellos?

Miedo el que han pasado muchos cuando se han manifestado, cuando han hecho alguna huelga y eran considerados y juzgados como alteradores del "orden público". Y estos ciudadanos, mucho me temo que no necesitan de su verdad porque tienen la suya.

Lo que ocurre, no al ciudadano, sino a muchos ciudadanos es miedo a jueces como el Sr. Tirado que tienen un poder en sus manos y lo usan como lo están usando.

¿Quiénes son ellos? Mucho me temo que se refiere al gobierno que ha sido elegido por tantos ciudadanos que tal vez no necesitan de su verdad.

Mucho me temo que lo que ocurre es que algunos todavía no han aceptado que en España existen elecciones y que la mayoría no elige lo que el Sr. Tirado quisiera.

Da pavor cuando un juez utiliza la palabra "odio". Porque quizás resuenen aquellas palabras: "De la abundancia del corazón habla la boca".

domingo, 11 de enero de 2009

¿POLITIZACIÓN DE LA JUSTICIA o JUSTICIA POLITIZADA?

En un largo artículo El País nos informa de la situación en la que se encuentra la renovación de instituciones judiciales esenciales para el funcionamiento del Estado como es la renovación del Tribunal Constitucional.

En un artículo de hace unos días se quejaba D. Perfecto Andrés de la politización de la justicia.

Es evidente que la politización proviene por un lado de la ley y su aplicación por parte de los partidos. ¿Pero cuánto tiene que ver en ello el modo de asociarse y organizarse la masa social de la judicatura?

La cuestión es si estamos ante la politización de la justicia, que siempre será un eterno problema, pues el poder siempre procurará hacerlo por los medios que pueda, y en España en esto hemos llegado a una insufrible situación por parte de los partidos que hacen las propuestas de candidatos.

Pero el problema que preocupa sobre todo a la ciudadanía no es tanto esa absurda situación de los partidos, que puede ser cambiante, sino la politización de los jueces que les lleva a perder de tal forma su tan proclamada independencia, para reforzar esa absurda situación hasta hacer inviable cualquier solución.

Estamos tan acostumbrados, como hemos visto en el Consejo General de Poder judicial, a que los pronunciamientos colegiados se adapten firmemente a la dependencia de los votos a los partidos que les ha nombrado que hablar de su “independencia” resulta una pura chanza.

Llega a ser tal la situación que Javier Pradera llega a pretender mostrar como ejemplo de independencia el pronunciamiento sobre la sanción al juez Tirado como ejemplo de independencia. Un ejemplo cuya excepción confirma la regla de comportamiento normal del Consejo; donde ha primado por esta vez más el corporativismo que la dependencia partidista.

Todo el mundo sabe y padece normalmente el mal funcionamiento de la justicia. No es de ahora. Los jueces han sido un cuerpo tradicionalmente bastante cerrado y durante mucho tiempo apenas han promovido las acciones pertinentes para superar las dificultades que ahora reclaman como situación extrema. Solo así se explica que durante las diversas alternancias del poder democrático, que ya es de 30 años, apenas se haya actuado eficazmente sobre este problema.

¿Es mera coincidencia con la situación creada en las renovaciones del Consejo y del Tribunal constitucional? ¿Es mera coincidencia con la sanción al juez Tirado?

Causa asombro ver que los Decanos se reúnen “a escondidas”, para preparar una huelga. ¿Reflexionarán ahora sobre la actitud que tuvieron durante tantos años en los juicios habidos contra las reuniones clandestinas de los sindicatos cuando intentaban preparar una huelga? ¿Y las sentencias que dictaron? Porque no estamos hablando tampoco de jueces recién salidos de la olla, sino bien curtidos en las lides de hace muchos años.

Los que tenemos cierta edad no acertamos a comprender estas reacciones de los jueces que pueden llegar a poner en cuestión el funcionamiento normal del Estado. ¿O no vamos a recordar cuando una huelga en España era juzgada como “desorden público”?

Pienso que es una locura que los jueces se pongan en huelga y tengo serias dudas acerca de su legalidad.

Pero sobre todo pienso que el momento elegido responde a una motivación política, más que a una cuestión de auténtica preocupación por el mal funcionamiento por falta de medios.

El problema no es tanto la politización de la justicia sino la politización de los jueces. Porque son los jueces los que tienen la obligación de no dejarse politizar y mantener su independencia.

Y aunque se quejen de que el Gobierno se inmiscuye en su gobierno, ciertamente es competencia del gobierno el funcionamiento de la justicia. No es de recibo que se llegue a extremos como la sanción al juez Tirado, que el Consejo reconoce, porque por eso hay sanción, y la sensibilidad social acerca de cómo valoran los jueces sus propios fallos y cómo valoran los fallos de los demás; habiendo como hay normas de su propio gobierno para clasificar dicha falta con respecto al bien jurídico que hay que respaldar y a las consecuencias que el fallo ha causado. Eso no tiene nada que ver con el "ejercicio del poder judicial", sino a una falta de tipo disciplinario.

Que el gobierno hay intervenido adecuada o inadecuadamente es una cuestión secundaria. Y de eso los jueces deben saber mucho a la hora de matizar.

- Sobre el tema de los medios..... y funcionamiento..... extraigo una declaración de la Consejera de Justicia de la Junta de Andalucía:

"¿Por qué no hablan nunca de los jueces interinos? ¿Qué es más grave para la justicia, que haya un funcionario, o un juez interino? ¿Podemos llegar a saber por qué y cuándo se dan de baja? ¿Cuánto tiempo se tarda en cubrir la plaza de un juez? ¿Es un juez una persona que nunca descansa, nunca duerme, nunca se va de vacaciones? ¿Por qué nadie habla de de las plazas de jueces que no están cubiertas? Yo he creado el pasado 30 de diciembre nuevos juzgados con toda la plantilla allí y sin jueces. Esa es la clara desventaja. Deben tener la misma obligación que los demás."

Unas líneas antes el periodista le hace algunas preguntas también sobre algunos "privilegios" que tienen los funcionarios de justicia, que no son comunes con otros funcionarios y no digamos con los trabajadores. ¿Tendrán alguna influencia ciertos privilegios sobre el funcionamiento de la justicia?

viernes, 2 de enero de 2009

NO ES LA INSIDIA DEL "CORPORATIVISMO", Sr. Andrés

Comentario al artículo de D. Perfecto Andrés Ibañez, El País, 2 Enero 2009

Una cosa quiero dejar clara desde el principio y en la que estoy completamente de acuerdo con el Sr. Andrés.

Probablemente la mayoría de jueces en los juzgados de España ejercen su labor en condiciones de falta de medios y carga de trabajo y no se encuentra reconocida socialmente en los acontecimientos que normalmente suelen salir en la prensa cuando se tratan temas judiciales.

Por un lado es una enfermedad más de las muchas que tenemos que padecer como consecuencia de la espectacularización de los medios y por tanto de las noticias.

Salvado eso cuya ignorancia sería una injusticia, veamos si los problemas que ahora se están planteando obedecen a una insidia o a otras cosas:

La politización de la justicia

Es evidente que la politización proviene por un lado de la ley y su aplicación por parte de los partidos. ¿Pero cuánto tiene que ver en ello el modo de asociarse y organizarse la masa social de la judicatura?

Porque por muy politizada que quieran tener los partidos la organización judicial si realmente los jueces y magistrados del Consejo General del Poder judicial ejercieran la independencia que ayer apuntaba Javier Pradera en el caso de la sanción del Sr. Tirado probablemente no habríamos llegado a la situación tan absurda que nadie puede comprender respecto a la renovación de sus miembros.

Lo mismo podemos decir respecto a la renovación del Tribunal Constitucional.

Está claro: si unos politizan, otros se dejan politizar. Y a mí me parece más grave que los jueces y magistrados se dejen politizar que el hecho de que los gobernantes, como siempre, procuren politizar a la justicia.

Y volviendo al tema del principio no son precisamente los jueces con falta de medios y agobiados de trabajo los que están politizados. Mucho me temo que los que están politizados son precisamente los que no están en dichos juzgados sino …… p.e. en el CGPJ.

La falta de medios

¿Qué institución, empresa, organización etc. no podrá quejarse de falta de medios? Siempre y en cualquier circunstancia alguien podrá quejarse de falta de medios. Siempre podrá uno achacar al Ministerio la ineficiencia de gestión. Pero también me pregunto ¿No es cierto que el que no llora no mama?

No tengo información suficiente como para poder valorar el grado de independencia que tiene un juez a la hora de invertir en medios técnicos para mejorar el funcionamiento de su juzgado.

Es cierto que es de pena a veces entrar a algunas oficinas judiciales donde la falta de espacio, la misma habitabilidad de los edificios es cuestionable. Pero a mí me parece que la falta de medios respecto a la carga de trabajo, hace más referencia a medios que no son tan difíciles de adquirir como los espacios arquitectónicos.

Resulta increíble entonces que los jueces hayan permitido llegar a ese estado de inopia, en cuyo caso algo de culpa tendrían ellos mismos.

Cualquier negocio de poca monta tiene un sistema de gestión en el que el fallo del Sr. Tirado habría sido difícil que sucediera.

Por eso la sociedad aunque pueda entender la falta de medios de forma genérica y la sobrecarga de trabajo no puede entender que un Juez cometa un fallo como el que ha ocurrido en el juzgado de Sevilla.

Menos puede entender que al subordinado se le aplique una vara de medir tan absolutamente diferente y desproporcionada con la que se mide la falta del Sr. Juez.

Que el hecho de la sanción sirva para la reivindicación de la falta de medios de forma generalizada en toda la judicatura me parece francamente aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid.

Tenemos derecho a suponer que la situación límite que describe el Sr. Andrés tenía una trayectoria muy anterior al tema de la sanción. ¿Por qué surge ahora con tanta “importancia” y no hace dos o tres años?

El tema de la sanción es escandalosa no porque queramos que “sea dura”, yo no deseo el mal de nadie, pero sí que resulta pavorosamente inadecuada al objeto del bien que hay que restaurar y el daño causado.

Inevitablemente, dado el grado de politización pienso que respecto a la sanción se ha pensado más en “castigar al gobierno” que en “reparar el daño causado”.

Inevitablemente, dado el trato que se ha dado a la secretaria del juzgado y el que se ha dado al Sr. Juez, pienso en el “corporativismo”.

Eso no excluye que no esté de acuerdo con que el gobierno ahora pretenda legislar.

¿Para cuándo de verdad un pacto por la justicia tanto por parte de unos como por parte de otros?

En mi opinión tanto el tema de la politización como el de la falta de medios respecto a la situación a la que se ha llegado, no es cuestión de insidia contra los jueces sino “dejadez por parte de los jueces y sus órganos de gobierno que se han dejado politizar y se han dejado llevar por la inercia en vez de exigir medios necesarios”.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Una golondrina no hace primavera

Javier Pradera escribe un largo artículo "Jueces bajo sospecha" de quien tengo que discrepar en más de un punto.

1.- Mostrar que en una ocasión han sancionado a un pintoresco juez no demuestra en absoluto que el gobierno de los jueces no observe un gran corporativismo en estos asuntos de forma habitual. Ya se ha publicado una estadística de la relación denuncias-sanciones que más bien indica lo contrario. Como dice Aristóteles "Una golondrina no hace primavera", refiriéndose a la virtud que consiste en un hábito y no en un acto aislado.

Véase: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=73231

2.- Lo mismo vale respecto al hecho de la sanción del Juez Tirado porque, por una vez, en el CGPJ no siga cada voto la voz de su amo.

Estamos acostumbrados a que cada miembro del Consejo, como mochuelo a su olivo, vote conforme al grupo que le nombró, de forma que ya sabemos de antemano el resultado de la votación, y así una y otra vez para su renovación.

No se nos puede hacer ahora virtud el que en este caso no haya sido así. Tal vez es que en este caso ha primado más el "corporativismo" que la dependencia del "amo". Y "una golondrina no hace privamera", así que de "independencia ná de ná".

3.- El fallo en el caso Mari Luz, no puede considerarse un fallo del sistema. Es un fallo de responsabilidad de una persona o de varias personas cada una con su grado de responsabilidad.

Los jueces continuamente están aplicando sentencias para reparar los daños ocasionados por los fallos de los responsables. Véase lo que le han aplicado a la secretaria del juzgado.

Entiendo que los fallos del sistema pueden a veces constituir un atenuante. Pero en el caso del juez Tirado no es que se aplique un atenuante, es que la sanción resulta absolutamente desproporcionada con el fallo cometido.

La Consejera Espejel, como Presidenta de la Audiencia de Guadalajara no permitió cerrar la instrucción del incendio de Guadalajara a la jueza de Sigüenza que no consideró la necesidad de imputar penalmente en el caso de las muertes de 11 personas; consideró la instructora, según 5 informes técnicos entre ellos el de la Delegación de Trabajo, que la causa de la muerte había sido un accidente causado por un fenómeno especial conocido y escasamente estudiado aún, que es conocido como "blow up".

Tan es así que la Audiencia rechaza un informe realizado "in saculo" por el Colegio de Ingenieros que viene a corroborar los anteriores informes y encarga uno nuevo a petición de la parte acusadora, pero no pide el nuevo sino cuando....

Tampoco la Audiencia concede el plazo necesario para terminar la instrucción y obliga a la jueza instructora, mediante resolución del CGPJ, a abandonar su juzgado en 10 días, incumpliendo una norma de la ley electoral, como publicó El País en su día.

Ahora por fin están imputados ¡penalmente! la Consejera de Medio Ambiente, el Delegado Provincial, todos los técnicos y el sursum corda....por "imprudencia grave con resultado de muerte".

Y uno de los grandes argumentos de la parte acusadora ha sido: LA FALTA DE MEDIOS.

Algunos pensamos que esa actitud de la Audiencia obedecía a "la politización de un incendio".

Ahora la Sra. Espejel, elegida políticamente al Consejo, considera que al juez Tirado ni siquiera le corresponde una multa.

¡Una vara de medir bastante diferente en un caso y en otro y muy diferente de la sensibilidad social acerca de la responsabilidad personal y sancionadora!

Yo encuentro muy peligroso eludir la responsabilidad personal detrás de "los fallos del sistema". Esto me recuerda aquello de "la obediencia debida" en el que tantos han pretendido eludir su responsabilidad cuando en realidad su "sometimiento al sistema y a sus fallos" se sostenía porque en él se encontraban tan a gusto.

Desearía que alguien mostrara la estadística de protestas escritas, y no de forma genérica sino pormenorizada, de cada uno de los juzgados que ahora se sienten impotentes por la falta de medios. ¿Cuántas quejas escribió el juez Tirado?

sábado, 27 de diciembre de 2008

CASTA MÁS QUE CORPORATIVISMO

El modo como está actuando "la representación de los jueces" y sobre todo el CGPJ ante la reacción del gobierno por la sentencia o resolución del Consejo sobre la sanción al juez Tirado, más parece situarles en una casta de "intocables" respecto a la vida social española que cualquier otra cosa.

Ya no se trata de que en el ejercicio de su función sean "inamovibles e independientes" que no se trata de eso; sino que ellos mismos se den sus reglamentos y sanciones sin intervención ninguna de la sociedad y al margen de la valoración que la sociedad tiene. Es decir "ellos son ellos" que viven al margen de cualquier dependencia de la "opinión pública", de la sensibilidad social.

Lo que resula escandaloso no es tanto la sanción impuesta al juez Tirado sino el modo de reacción ante el hecho de la "importancia social que el hecho tiene" recogida en todos los medios; y que ellos se pongan por montera la valoración social y reduzcan la sanción a lo mínimo, hasta lo ridículo; y algunos incluso pretenden que el hecho quede impune; lo cual es contrario a todo el sentido de responsabilidad personal de cualquiera en el ejercicio de sus funciones tal como lo valora y entiende la sociedad española. Más si cabe cuando ellos mismos aplican esos criterios de responsabilidad a terceros cuando existen fallos.

Justificar el error de ejecución de la sentencia en la falta de medios es de los más hipócrita que cabe salvo que el Sr. Tirado mostrara una lista pormenorizada y reiterativa de denuncia de dicha falta de medios, y aun así sería un atenuante de la falta, pero la falta es lo que es. Todo lo demás es pura defensa corporativa de un miembro de la casta.

Eso solo lo pueden hacer quienes tienen el poder de pertenecer y vivir en el cerco de una casta que se mira a sí misma y no tiene en cuenta el entorno social en el que vive. ¿Cómo luego van a impartir justicia en nombre de la sociedad a la que debieran representar e interpretar en la aplicación de la ley?

El Gobierno tiene derecho a reaccionar ante la falta de sensibilidad social de un poder del Estado. Pero debe tener cuidado de no legislar tanto por el caso Tirado como por la situación que este caso manifiesta respecto a la situación de prepotencia y "casta" en la que pretenden situarse los jueces.

Para mí no se trata de "poner mas castigos"... porque de hecho el reglamento del Consejo permite una sanción de suspensión al juez... de lo que se trata es de controlar esa independencia absoluta que pretenden respecto al resto de los poderes del Estado y de la sociedad a la que dicen servir.